Lavar en agua fría, no mayor
a 20° C, con detergente suave
No usar cloro
No lavar en seco
No usar secadora
Secar a la sombra
No planchar
ELIMINACION DE MANCHAS
La rapidez es la mayor garantía de éxito. Las manchas desaparecerán si son tratadas de inmediato.
Siempre mantenga una selección de materiales de limpieza en un lugar de fácil acceso para que pueda actuar con eficiencia en caso de un derrame de líquido o una mancha.
Los limpiadores básicos son:
un detergente no-alcalino para lana
detergentes para lavado en seco
una pequeña esponja (de color neutro), géneros limpios absorbentes y papel toalla o tissue.
Cuando intente eliminar una mancha, asegúrese que la frazada esté seca antes de proceder al tratamiento.
Elimine la fuente de la mancha utilizando uno de los siguiente métodos:
Absorba los líquidos aplicando presión con un papel toalla o con un género absorbente seco. (Ej: Cerveza, helados, mostaza, etc.)
Los sólidos levántelos con una cuchara o con un cuchillo (mantequilla, crema, chocolate, etc.)
Cepille manchas adheridas a la superficie no frote con las manos.
Tome una esponja o un género blanco limpio y aplique una pequeña cantidad de limpiador cada vez. Seque trabajando de afuera hacia adentro de la mancha para evitar que se desparrame.
No moje excesivamente para evitar que la mancha se agrande o dañe el tejido. No frote ya que agrandará la superficie de la mancha y distorsionará la textura de la frazada.
Una vez que el limpiador ha eliminado la mancha, elimine el exceso de humedad del área tratada aplicando presión con una toalla de papel o un género absorbente seco.
Enjuague aplicando agua limpia a temperatura ambiente usando una pequeña esponja o un género limpio, nuevamente trabajando de afuera hacia adentro en el área afectada. No frote con las manos.